Se acuerdan de don Chaulán, el tío del oconal?
Se deben acordar. Chaulán era un hombre flaco, de semblante recio y muy original. Salía a la calle con los zapatos cansados. No importaba si eran nuevos o viejos, sus zapatos, siempre andaban con la lengua afuera.
Claro que se deben acordar.
Chaulán, vivía entre pantanos cerca al río, su casa estaba en medio de un bosque de eucaliptos y cada tarde salía al pueblo con su mejor ropa. Usaba un traje beige (pantalón y saco, sin camisa y con el pecho descubierto) y un par de zapatos marrones sin pasadores y con las lengüetas afuera, tomaba el caminito que serpenteaba innumerables pantanos, y luego de pasar un pequeño riachuelo lentamente entraba al pueblo. Y en las calles, mientras un jugador de bolas gritaba: “a la par surín pintas”, aparecía intempestivamente sobre el círculo de juego un par de zapatos marrones, sin pasadores y con sus largas lenguas afuera. Sabíamos que era don Chaulán. En ese instante, el juego de bolas se paralizaba y cada quién desde sus posiciones decíamos en coro: buenas tardes tío Chaulán, buenas tardes sobrinos, contestaba, y plop, plop, plop, continuaba su camino al ritmo del lengüeteo de sus zapatos. Se deben acordar.
Quienes lo conocían desde joven, recuerdan a Chaulán como un destacado jugador de fútbol. Definitivamente un personaje que en sus años mozos conoció la fama. Se entregaba al juego de tal manera que al final, retornaba a casa rozagante con los zapatos de futbol extremamente desatados bebiendo de la mirada de sus seguidores, lo que le daba una sensación intensa de gozo. Chaulán, quiso perennizar ese sentimiento durante el resto de sus días y a los zapatos que usaba, lo primero que hacía era quitarles los pasadores y con las lengüetas oscilantes salía a la plaza como si estuviera volviendo de un gran partido de fútbol y sintiendo la orgullosa mirada de sus admiradores. Se deben acordar.
Chaulan, gran personaje quizá un poco descuidado en su presentación personal -como narra Aristóteles- pero con gran talento para el fútbol. Muchas veces podemos ser sencillos y humildes como "Chaulan" pero grandes en ideas, estoy seguro que mientras caminaba (plop, plop, plop) él pensaba en el mundo...Felicitaciones Aricho y esperamos más historias de Chaulán.
ResponderSuprimirUlises Requejo A.
Fenomenal la narrativa,,y descripcion del talentoso " Don Chaulan". Su nombre creo que indica un chau a sus calzados ,que permanecen cansados con sus lenguetas sobresalientes,y lo curioso que observo de este personaje es el pecho airoso que luce descubierto, como sintoma de vencedor. Gracias.
ResponderSuprimirAgradezco los comentarios. No saben cuánto alientan!.
ResponderSuprimirEl blog “HECHO EN MI PUEBLO, encanto y cultura popular” abre un espacio de expresión donde iremos plasmando vivencias, historias, personajes, cuentos, versos ... que expresarán sobre todo, el aporte cultural de nuestros pueblos, en esencia, visto desde su ángulo más inocente, más humilde, más elemental.
Pronto viene la segunda parte del TIO CHAULAN y muchísimos personajes, cuentos, poemas…
No se lo pierdan.